Ante la falta de transporte público, taxistas incrementaron ostensiblemente sus tarifas

transporte taxi zona rural neiva 1El Caguán dejó de contar con servicio de transporte público desde hace tres semanas debido a las medidas de confinamiento decretadas por Gorky Muñoz, alcalde de Neiva. Sin embargo, las comunidades de este importante sector rural de la capital huilense están sin ayudas. 

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Judy Gutiérrez Viuchy

​Especial 180 Grados

El confinamiento que ya lleva más de tres semanas en el territorio nacional, ha evidenciado la importancia del transporte público para gran parte de los habitantes de Neiva, especialmente para aquellas personas de los sectores más apartados que dependen de este servicio. Raúl Gutiérrez tiene 58 años y vive en la vereda El Triunfo, del corregimiento El Caguán, desde hace casi diez. Él relata su experiencia como habitante de un lugar que parecería no tan lejano, pero que tiene complejidades que le implican reinventarse, sobretodo en esta situación de aislamiento, medida que decretó el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz, para prevenir el contagio masivo del virus Covid-19 entre los pobladores de esta zona rural.

«A partir del puente pasado cuando se hizo la primera cuarentena nos quitaron el transporte público. Entonces [...] los que tienen transporte, una moto o algo pueden bajar (a Neiva) siempre y cuando tengan pico y cédula, los que no tenemos no podemos bajar. Porque si yo tengo pico y cédula el de la moto no va a tener entonces es imposible ponernos de acuerdo para poder bajar. Otra [es que], no pueden andar dos en moto, debido a las multas y a todo, entonces la gente se cuida», explica el señor.

Desde que se declaró la cuarentena, la comunidad ha cumplido, «pero el gobierno no, porque no ha visto las dificultades que nos trajo esta situación», asegura el señor Gutiérrez. Teniendo en cuenta que se están presentando problemas, consecuencia de las medidas decretadas, y que la mayoría de pobladores y pobladoras son de bajos recursos económicos, cada persona está resolviendo la situación según sus posibilidades.

Es de recordar que dentro del corregimiento predominan el estrato socioeconómico 1 y 2; que gran parte de esta población está afiliada al Sisbén y se encuentra desempleada o en situación de informalidad. Por lo que se asume, sería una de las comunidades priorizadas dentro de los planes y/o las medidas de contingencia que lleve a cabo el gobierno municipal.

En este contexto, el señor Gutiérrez relató la experiencia de uno de sus vecinos hace una semana, cuando tuvo que ir a Neiva a reclamar el ´Kit alimentario complementario´ que le entregó la Alcaldía: «Qué pasó con un vecino, él me comentaba que la semana pasada se conectó con otra vecina que tenía pico y cédula y podía sacar su moto [...], y él tenía pico y cédula para ir a reclamar el mercado. Ella lo bajó hasta mucho antes de Olímpica [en el SUR] porque no lo pudo transportar más; él [fue] a pié hasta las bodegas donde [se] reclama el mercado. Luego venirse a pie desde ahí hasta [casi el barrio] Timanco [...] donde lo recogía la vecina y lo traía. Eso porque le hicieron el favor, de resto no hubiera podido bajar a traer su mercado», explicó.

Teniendo en cuenta esta situación, Raúl buscó alternativas que en otras circunstancias le funcionaron, pero no ha tenido éxito en esta oportunidad. «[...] Ya [ la provisión] de alimentos se nos está agotando y no hay quien baje, porque [...] incluso los mototaxis no se arriesgan [...] porque en El Caguán los pueden estar multando», señaló.

«Y no se ha podido ir a reclamar los mercados [que entrega la Alcaldía] porque imagínese, más lejos. Si usted baja hasta El Caguán, un taxi [...], por hacerle el expreso, le cobra treinta por la ida y treinta por la venida. ¿Usted qué va a invertir por un mercado que yo creo prácticamente valdrá igual, a pagar 60.000 mil pesos a un taxi [para] que lo traiga hasta acá? Entonces la situación se nos está tornando difícil», puntualizó el denunciante.

A las complicaciones por falta de medios de transporte público y al miedo a ser contagiados, se sumó el alza en las tarifas de taxi. Tal vez sea el momento de indagar a fondo en las necesidades sentidas y reales de la población rural, así como en sus dinámicas y condiciones de vida. Del relato de Raúl Gutiérrez, así como de lo vivido por la lideresa Ofidh Plazas y el corregimiento San Luis, surgió la siguiente pregunta para las autoridades Municipal y Departamental: ¿Cómo piensan garantizar la alimentación, a tiempo y de calidad, a las comunidades empobrecidas y vulneradas de Neiva y el Huila durante los próximos meses de crisis?

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