Corrupción: Falsos positivos en el Huila no fueron impedimento para el ascenso de dos coroneles

coronel Marcos Evangelista Pinto LizarazoLos coroneles Marcos Evangelista Pinto y Edgar Alberto Rodríguez, quienes fueron comandantes en diferentes periodos del Batallón Magdalena de Pitalito, serán ascendidos al rango de brigadier general, pese a tener investigaciones en varios falsos positivos en el Huila.

John Fredy Nagles Soto

Redacción 180 Grados

Neiva (Huila) 

Don Juan Perdomo Reyes y doña Alba Luz Cedeño Vidarte calificaron de indignante que el coronel Marcos Evangelista Pinto Lizarazo, uno de los presuntos involucrados en el asesinato de sus hijos, sea hoy uno de los llamados a ascender al rango de brigadier general por cuenta del Senado de la República. El 15 febrero 2008, un pelotón de 12 soldados bajo las órdenes de este alto oficial secuestró a Juan Perdomo Claros y a Alver Augusto Lizcano Cedeño, para luego pasarlos como bajas en combate en zona rural del municipio de Suaza (Huila).

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Juan Perdomo Reyes y doña Alba Luz Cedeño Vidarte, padres de los asesinados en caso de falso positivo.

El Senado de la República aprobó ayer jueves la solicitud de ascenso de 18 oficiales, seis de los cuales están investigados por ejecuciones extraoficiales. Entre los investigados por la Fiscalía hay dos oficiales que comandaron el Batallón de Infantería No. 27 Magdalena, con sede en Pitalito (Huila): El antes mencionado, coronel Pinto Lizarazo, comandante de esta unidad militar entre diciembre de 2007 y julio de 2008, y el coronel Edgar Alberto Rodríguez Sánchez, quien lo hizo entre julio de 2006 y diciembre de 2007. Entre los dos, serían responsables de por lo menos 47 falsos positivos en el sur del Huila.

Deplorables hechos

Con paso lento y de muchas canas, don Juan ya contabiliza en su haber un poco más de 250 documentos judiciales, los que ha guardado con paciencia durante estos ocho años. Y sí, ocho; ya son ocho largos años desde aquel lunes, 12 de febrero de 2008, cuando se lo llevaron a su hijo Juan Perdomo Claros y otro joven quien en vida era conocido con el nombre de Augusto Lizcano Cedeño desde Neiva hasta la vereda Divino Niño, corregimiento Las Palmas, del municipio de Suaza.

falso positivo

Juan Perdomo Reyes (el de la derecha) hablando con Yil Fredys Ortega Pipicano (el de la izquierda) uno de los soldados investigados por el asesinato de su hijo Juan Perdomo Claros.  

Allí, en esa humilde jurisdicción suaceña, quedarían los últimos días de los dos jóvenes, cuando soldados de la Segunda Compañía Azteca, adscritos al Batallón de Infantería 27 Magdalena, los obligaron a colocarse uniformes militares. Una vez cambiados de ropa, asegura la justicia que los obligaron a correr para posteriormente impactarlos con sus fusiles de asalto; lo anterior con el objeto de simular un combate en el que los dos asesinados habrían muerto al intentar escapar. Pero no. Durante el juicio, los mismos militares confesaron que “nunca hubo combate”.

víctima falso positivo suaza huilaSegún la condena, el sargento segundo William Andrés Capera Vargas, quien comandaba esa compañía, presionó a los campesinos de la zona para que señalara a los dos asesinados de ser los extorsionistas que delinquían en la zona. De esta manera, podría justificar el positivo dado en el marco de la misión táctica Felino de la orden operacional 0321 Soberanía, dada por el coronel Pinto Lizarazo, el mismo que será “premiado” con el ascenso a brigadier general.

Sobre el ascenso del coronel Pinto, don Juan, padre del asesinado, se mostró indignado y ofendido por dicha disposición del Senado de la República. “No es posible que a estos personajes se les esté dando la posibilidad de que les estén dando más mando. La verdad es que son personas que no tienen ese derecho por la manera como han actuado, porque lo han hecho de forma irresponsable autorizando la muerte de personas inocentes. No se puede patrocinar estas cosas”, resaltó.

Altas condenas

Por estos hechos, fueron capturados los soldados profesionales Jairo Alfonso Carvajal, Felipe Andrés Calderón, Henry Lozano, José Aníbal Trujillo Hernández, Julio César Ramos Zapata, José Fidel Orjuela López, Juan José González y Óscar Cárdenas Sánchez, y condenados en diciembre de 2015 a 38 años de cárcel. Además de estos militares, se sumarían José Perengües Ortiz y Yil Fredys Ortega Pipicano, a quien también se les imputó el delito de homicidio en persona protegida y porte ilegal de armas de fuego por haber sido conocedores, al igual que sus compañeros, del crimen.

condenados falsos positivos

Y como si fuera poco la indignación en este caso, la anterior funcionaria de la Fiscalía 58 Especializada de Derechos Humanos de Neiva era Tatiana Oliveros Gutiérrez, la conocida fiscal que asesoraba a los jefes del grupo paramilitar conocido como Los Urabeños de Antioquia. Ella, en una maniobra ilícita, excluyó de esta investigación al suboficial Francisco Adrián Álvarez y al controvertido sargento Capera, este último capturado y condenado en agosto pasado a 42 años de prisión por este caso.

Otra nefasta historia      

víctima falso positivo san agustin huilaEl mismo el sargento segundo Capera Vargas está investigado por otro falso positivo, esta vez en zona rural del municipio de San Agustín (Huila) y bajo las órdenes también del coronel Pinto Lizarazo. En esta otra nefasta historia, efectivos del Batallón Magdalena asesinaron el 17 de enero de 2008, siendo las 8:30 de la noche, a Éver Urquina Rojas en el cruce de las veredas Chontillal y Pradera, jurisdicción de la Capital Arqueológica.

Inicialmente, los soldados manifestaron que la muerte de Éver se produjo cuando este, en compañía de otros dos sujetos, lanzaron un artefacto explosivo al verse avistados por el Ejército. Esto habría motivado que los soldados dispararan contra los hombres, ocasionándole la muerte solo a Urquina. Pero esta historia resultó falsa. Eyra Urquina, hermano del asesinado, dijo que a su hermano le cambiaron de ropa, le pusieron unas botas de caucho, un revólver viejo, le colocaron un bolso negro con cordón detonante y extraviaron sus documentos de identificación.

En el transcurso de la investigación se determinó que quien causó la muerte de Urquina Rojas fue el sargento William Andrés Capera, cuando este llegó en una moto con otro soldado sin que se presentase combate alguno. Sobre este caso, Medicina Legal certificó que el cuerpo del hoy occiso sufrió múltiples heridas de proyectil, realizadas a una distancia menor a los 150 centímetros con arma de largo alcance.

Los responsables de este asesinato son el sargento William Andrés Capera Vargas, cabo tercero José Roldán López Cerón y soldados profesionales José Yati Anancona Bueno, Óscar Mauricio Álvarez Cuéllar, Humberto Javier Céron Sánchez, Jorge Eliécer Urbano Ortiz, Eliécer Alonso Jojoa Ruiz, Fáiver Hernán Buesaquillo Quinayas, Darío Zúñiga Ruiz, Yiminson Hurtado y Jhon Kenedy Guevara Campo, integrantes todos del Batallón Magdalena.

Esta es solo dos de las 47 ejecuciones extrajudiciales cometida por el Batallón Magdalena, entre 2006 y 2008.

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