Así se vive el hacinamiento en tiempos de Covid-19 en la URI de la Fiscalía en Neiva

hacinamiento carcelario uri fiscalia neiva 2Familiares de personas recluidas en los calabozos de la URI de la Fiscalía están hacinados desde hace más de un mes en los calabozos de la URI de la Fiscalía de la capital del Huila. Aseguran que el Inpec no ha autorizado el ingreso de más personas a la cárcel de Rivera por temor al Covid-19.

Son cerca de 40 personas privadas de la libertad que le fue declarada medida de aseguramiento intramuros por varios delitos, pero que continúan en los calabozos de la URI de la Fiscalía, en Neiva. Según cuentan sus familiares, el INPEC no ha autorizado su ingreso por el temor que rodea la pandemia del Covid-19. Los familiares aseguran que muchos de sus esposos y hermanos capturados se encuentran con fiebre, dolor de cabeza y otros malestares de salud, sin contar que los encargados de su presidio solo los sacan todos los días una hora al que tengan contacto con el sol.

Marinela ZamoraMarinela Zamora, esposa de uno de los capturados en la URI, aseguró que a su compañero le dieron medida de aseguramiento intramuros, pero que aún sigue recluido en los estrechos calabozos, con capacidad para solo 10 capturados, hoy tiene 40. Dice además que las autoridades que están custodiando a su esposo y a los otros procesados no están a cargo de su manutención, razón por la cual le ha tocado llevarles alimento, ropa para cambiarse y útiles de aseo. Y si a esto se le suma la imposibilidad de moverse con liberad por el confinamiento, la situación se hace aún más compleja.

“Ya voy para dos meses que a mi esposo lo capturaron, le dieron medida de aseguramiento en la cárcel, pero no lo han llevado. Nosotros queremos que nos colaboren […], que si tiene que pagar, pues que pague pero en unas condiciones mejoradas; que si es en Rivera, pues en Rivera; que si es en otra cárcel, pues que se lo lleven en otra cárcel. Porque ahí donde están es muy difícil”, explicó Marinela, quien trabaja como vendedora de frutas.

Autoridades están resolviendo

Los familiares de los capturados temen que dentro del calabozo de la URI se les filtre alguna persona portador del virus, esto debido a que constantemente algunos de ellos tienen contacto con otros que están en la calle. Le proponen a la justicia que les permita pagar su medida de aseguramiento con brazalete en su casa, al menos mientras pasa el periodo del confinamiento. “Yo y otras señoras se nos dificulta mucho llevarles todos los días la comida, además todos los días no tenemos plata para pagar taxi para dejarles el almuerzo. Hay días que pasan derecho con hambre”, subrayó.

Por su parte, la Personería Municipal de Neiva y la Defensoría del Pueblo aseguraron que estarán próximos a entablar diálogos con las familias de estas personas privadas de la libertad para iniciar algún tipo de asistencia humanitaria a estas personas y mitigar la difícil situación por las que están pasando. Aunque cometieron un error en sus vidas y ahora lo tienen que asumir las consecuencias penales, ellos merecen garantías de salubridad y, sobre todo, de dignidad.

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