La profundización de la desigualdad: Lo que deja el Covid-19 en Neiva

desigualdad contingencia covid 19 neiva 1Residentes de los asentamientos en Neiva manifestaron su desespero por la falta de alimento y la despreocupación de los gobiernos. Pero más allá de la actual coyuntura, la crisis social que ha desatado el confinamiento desnuda los cordones de miseria en la que viven muchos. 

Ningún peso alcanza. Por más recursos que tenga una entidad territorial, el hambre que por estos días aumenta, sucumba cualquier presupuesto. Y si a eso se le suman los actos de corrupción, ya comunes en Colombia, el recurso se diluye aún más. Recientemente, personas que representan las cerca de 350 familias que residen en los asentamientos Brisas del Río, Nueva Esperanza y barrio Falla Bernal, en la Comuna 1 de Neiva, salieron a las calles a protestar por la falta de ayudas humanitarias. Aseguran que la Administración de Gorky Muñoz Calderón no les ha dado nada.

Pero más allá de su protesta, entendible por supuesto, está el drama diario de la desigualdad en estos sectores sociales, situación que se ha vito profundizada con el confinamiento, la falta de trabajo y el hambre de un plato de comida, que ya de por sí es escaso. Una vendedora de tamales, un reciclador y una cocinera de un modesto restaurante, son solo tres de las muchas personas que residen en el barrio Falla Bernal y los asentamientos Nueva Esperanza y Brisas del Río, respectivamente, que, a causa del confinamiento están a la merced de la buena voluntad de la ciudadanía neivana.

Historias de desigualdad

Olga Lucía SalasOlga Lucía Salas, residente del barrio Falla Bernal y reclamante de ayudas, quedó desempleada del restaurante en donde trabajaba, antes de iniciado el confinamiento por la pandemia del Covi-19. “Necesitamos de la presencia del señor alcalde y de la señora Olga Monje para que nos colabores. Estamos los asentamientos Brisas del Río, Nueva Esperanza y el barrio Falla Bernal exigiendo ayuda porque no nos han dado un mercado, no nos han llegado asistencia humanitaria como tal. En Falla Bernal, por ejemplo, hay conmigo mujeres cabeza de hogar y necesitamos ayuda”, resaltó la señora.

Si José Arciniega Trujillo se ve ‘a gatas’ para mantener a los seis hijos que tiene con dos mujeres en tiempos normales, ¿cómo serán ahora que no puede salir a reciclar? Pues este hombre de 54 años de edad, miembro de la Asociación de Recicladores del Huila, asegura que la falta de trabajo, con el que cuenta para mantener a sus dos familias, lo ha llevado a pedir auxilio. “Toda la vida he trabajado en reciclaje. La cédula no me salió en ningún programa, y vivo del día. Resido en el asentamiento Nueva Esperanza”, contó el hombre.

desigualdad contingencia covid 19 neiva 4Trabaja en un restaurante, pero hoy la pandemia la ha dejado sin el sustento de sus cuatro hijos. | Foto: Herman Gaitan, Agencia 180 Grados, Neiva. 

Edith María Vega Becerra

Y las 15 personas que integran las tres familias con las que reside Edith María Vega Becerra, en un “pequeño rancho” del asentamiento Brisas del Río, no se compadece de la situación humanitaria que ya de por sí es dramática. La mujer de 48 años de edad se clavó una puntilla en su pie y está por perderlo por su problema de diabetes que tiene desde hace años. Por eso necesita también asistencia médica. “Vivimos tres familias en un rancho. No tienen ellos para pagar arriendo, entonces viven conmigo. Hay 8 niños pequeños. Nosotros vivimos del día a día, yo vendo tamales, mi hija vende guarapo y la otra trabaja en una casa de familia”, dijo.

desigualdad contingencia covid 19 neiva 5La mujer requiere asistencia médica, pero sus condiciones económicas y de vulnerabilidad la hacen propensa a otras desventuras. | Foto: Herman Gaitan, Agencia 180 Grados, Neiva.  

Sin dinero de los programas estatales

Yesica Paola Carvajal Vega

Desde el inicio del confinamiento obligatorio, los gobiernos locales y departamentales en todo el país dejaron claro que las ayudas humanitarias o mercados irían a beneficiar solo a aquellas familias que no estuvieran en la base de datos de los programas sociales que financia el Gobierno Nacional. Es decir solo a aquellos que no fueran beneficiarios de los programas como Colombia mayor, Familias en Acción, Bono Solidario, Devolución del IVA, Jóvenes en Acción o apoyos sociales de universidades públicas, en el caso de estudiantes de Educación Superior.

Sin embargo, y como lo reclamó Yesica Paola Carvajal Vega, residente del asentamiento Nueva Esperanza de Neiva, muchas familias vulnerables que recibieron el auxilio de estos programas a comienzos de abril ya se les acabó. “El gobierno cree que porque nos dio 145 mil pesos a finales de marzo con eso vamos a sobrevivir todo el mes y no. Ya se nos acabó Familias en Acción. Exigimos más ayudas del Gobierno o que nos dejen trabajar. O nos mata el virus o nos matan de hambre el Gobierno”, exclamó con contundencia la joven.

desigualdad contingencia covid 19 neiva 3Los recursos y ayudas que dio el Gobierno Nacional ya se les acabó. Estas familias reclaman otras ayudas o que los dejen trabajar. | Foto: Herman Gaitan, Agencia 180 Grados, Neiva. 

“No hay organización para la entrega de ayudas”

El personero de Neiva, Kleiver Oviedo Farfán, concluyó que “no hay una organización tan exacta para poder disponer de las ayudas, tanto del gobierno central como el municipal”. Con todo lo que viene ocurriendo con la entrega de ayudas humanitarias y de programas de subsidios en la capital huilense, el funcionario del Ministerio Público subrayó que definitivamente falta más diálogo entre los gobiernos para entender que algunas personas no cuentan con conocimiento para acceder a las plataformas virtuales y saber si son o no beneficiarios de estas ayudas.

kleiver oviedo personero neivaEl personero de Neiva, Kleiver Oviedo Farfán, dijo a 180 Grados que no hay organización para la entrega de ayudas. | Foto: Herman Gaitan, Agencia 180 Grados, Neiva.  

“También entendemos que muchas familias no han recibido absolutamente ninguna ayuda desde que inició toda esta difícil situación, porque no están en las bases del Sisben, porque vienen de otros lugares o porque no tienen la capacidad para poderse sisbenizar allí. Entonces, nosotros creemos que esta es una crisis humanitaria que hay que tomarla con la mejor voluntad. Por eso, vamos a hacer un listado con quienes tienen problemas con el tema tecnológico para poder disponer de algunas medidas que le permitan a la gente solucionar esos problemas y poder reclamar esas ayudas”, explicó.

Oviedo Farfán dijo que viene adelantando un ceso de las personas que tienen problemas muy particulares, como Edith María Vega, la mujer con diabetes y que requiere asistencia médica especial, para hacer gestión ante las autoridades de salud y que no se les vulnere sus derechos. “Y por otro lado, pedirles un listado con personas a quienes no les ha llegado nada para a ver si podemos hacer la gestión, tanto con el Gobierno Municipal con la ‘Donatón’ y con otro tipo de entidades como con el Banco Diocesano de Alimentos, a ver si es posible llegarles a esta comunidad que tanto lo necesita”.

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