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“La pintura descubre el ser humano que uno puede ser”

gildardo rey nieto pintor san antonio 1La nostalgia, la alegría o el desamor son la inspiración de este hombre para relatar con acuarelas y pinceles, sobre lienzos y cartelas una realidad abstracta. 180 Grados conversó con Gildardo Rey Nieto, pintor de San Antonio – Tolima.

Jhon Fredy Nagles

180 Grados, San Antonio (Tolima).

No quiso casarse ni tener hijos. Tal vez esa fue la oportunidad que quiso darse este hombre de 62 años de edad para hacer de su vida una obra de arte en San Antonio, municipio del sur del departamento del Tolima. La existencia de este hombre ermitaño ha trazado su lienzo entre pinceles, marcos y telas. En su soledad, don Jesús Gildardo Rey Nieto ha pintado cientos de cuadros durante los últimos 40 años de existencia. Las calles tranquilas de su pueblo lo motivan a enclaustrarse en su taller a construir mundos imaginarios, en los que tal vez pocos caben.

Las sencillas clases de estética y dibujo que recibió mientras cursaba el bachillerato en el Colegio Jesús María Carbonell, de San Antonio, fueron suficientes para desarrollar técnicas ya más complejas, que lo empujarían posteriormente a ser reconocido, no solo en ser el artista plástico más importante de su departamento sino del sur colombiano. “Las bases de mi arte las empecé en el colegio. Allí me redescubrí en mis habilidades para el dibujo, y después llegué a la pintura. Ahí fue cuando empecé a pintar y a exponer en las semanas culturales del colegio, porque aquí no había donde”, recuerda don Gildardo.

La pintura, un mundo subjetivo

Asegura que, aunque tuvo un acercamiento muy minúsculo con la fotografía, esta le permitió dimensionar la importancia de la pintura. “Porque es que en la pintura uno ve cosas diferentes, percibe de otra forma el mundo que tiene alrededor, mientras que en la fotografía es más objetiva, menos imaginación”, dijo.

gildardo rey nieto pintor san antonio 2Don Gildardo lleva cerca de 40 años retratando su imaginación en lienzos y otras superficies, lo que le ha valido reconocimientos a nivel municipal y departamental. | Foto: Jhon Fredy Nagles, Agencia 180 Grados.

Así fue como perfeccionó su técnica figurativa, la cual considera menos compleja, para llegar a lo abstracto. “El dibujo figurativo es menos complejo porque uno ya sabe qué va a hacer, mientras que el abstracto ya uno se va a enfrentar a un ambiente desconocido. Uno allí tiene que irlo buscando, irlo conquistando”, subrayó  el artista.

Muchos estudiantes de colegio y universidad lo consultan sobre temas de pintura y dibujo, lo que le ha servido para sobrevivir. Vive en una humilde casa de aproximados 400 metros cuadrados en el barrio Los Mangos de esta municipalidad del sur del Tolima. Recuerda que su primera pintura que elaboró la llamó ‘Jerarquía’, de 18 x 24 centímetros, la cual fue ganadora del Primer Concurso de Pintura de la Semana Cultural del Colegio Carbonell, en octubre de 1980. Don Gildardo decidió regalárselo a Nilson Chaguala, un primo que tiene en Neiva.

“Lo mío es arte para la paz”

gildardo rey nieto pintor san antonio 3Cada cuadro creado por don Gildardo es un hijo que lo acompaña en la soledad de su taller, pero cuando llega quien lo quiere comprar “pues uno se desprende de la obra porque es como una hija de uno, porque ella nació de uno”. Asegura que esa decisión le permitió ser lo que hoy es y quiso siempre ser, aunque reconoce que algunas veces la soledad lo ha tratado de doblegar, pero siempre llega quien le dé una mano. “A mí me dicen muchos ‘¡Váyase para Bogotá, para Medellín!’, pero a mí me da mucho guayabo irme”, explica.

Los 14 hermanos que tuvo y su madre, ya fallecida, nunca le ofrecieron su aliento. “Empezó a creer en mi familia, pero mucho más mi pueblo, porque el CREA (un programa de impulso a creadores artísticos del Ministerio de Cultura) empezó a sacarme a otras zonas del país y me empecé a dar a conocer”, dijo. Incluso, muchos creían que la actividad de Gildardo era producto del supuesto consumo de drogas.

Mientras sostiene entre sus dedos, ya abatidos por el tiempo, un pincel, explica que es mucho lo que puede brindarle la pintura y el arte en general al ser humano. Dice que el arte “lo redescubre a uno”. Y continúa: “No es uno el que busca en la pintura, es la pintura la que descubre el verdadero ser humano que puede uno llegar a ser”.

Y esta fascinación le permitió resistir a la violencia de los duros años 90 y mediados del 2000, y no irse desplazado. El hombre recuerda varios episodios de la violencia, los cuales hizo desplazar a varios de sus amigos cercanos, pero él resistió. “Lo mío es arte para la paz, porque viví toda la violencia y no me fui”, enfatizó el artista. Entre trazo y trazo, Gildardo se olvidó de lo que ocurría afuera, lo que le valió para continuar residiendo en su vieja casa. “Yo trabajaba en medio de los balazos, yo no le ponía cuidado porque me enfrascaba aquí en mi taller”.

Don Gildardo se empecina a continuar con sus trazos, por lo que solo espera que las generaciones venideras retomen su legado. Su sueño, que su actividad artística se convierta en el reflejo de un pueblo que anhela la paz en medio de un panorama que parece enquistarse en la guerra.

A continuación, el informe audiovisual sobre el personaje:

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