La resistencia desde los cuentos, sus relatos contra la autoridad

Cada que escuchamos la palabra literatura, generalmente la imaginación nos lleva a un anciano barbudo con una pipa en la boca leyendo en su enorme mansión (bueno ese es un clásico). actualmente el lector ideal es una persona a la orilla de la playa con una bebida en una mano y en la otra un libro o bet-seller, aunque hay distintas las variables de este lector.  la cuestión es que nos da la idea de que leer no es para pobres. No porque seamos brutos o no sepamos leer. Simplemente obedece a dos situaciones: no tenemos el dinero para comprar el libro que deseamos o no nos queda  tiempo de leerlo.

En la actualidad gracias al internet podemos obtener los libros de manera digital en diversos formatos para celular, computador o Tablet. sin embargo, el problema continúa siendo el mismo:  poco tiempo para leer entre trabajos esclavizaste y mediocres (en caso de tener empleo) o entre la sobrevivencia del día a día. A los pocos que nos da algo de tiempo o robamos ese tiempo de otra actividad aceptada socialmente suelen vernos como flojos, que no hacemos nada. Porque si los pobres leemos, somos flojos, si un rico lo hace, es un intelectual.

Pero éste artículo no es una queja ni nada parecido en contra de la precariedad de la educación y los espacios de ocios para la clase media y baja. Para ese tema habrá otro momento. Hoy les hablaré de una pequeña joya que me encontré mientras andaba por Facebook. entre memes masivos, titulares de prensa y fotos había un post que publicaba un PDF con el título “cuentos cortos contra la autoridad. Un nombre bastante interesante. Uno de los logros de la era tecnológica, es permitirnos conseguir gran variedad de textos libros y darle ese espacio singular a la escritura de denuncia, de resistencia, en el caso de Colombia, contar la verdad de nuestra historia o la no-historia, esos relatos hechos por las minorías.

 Decidí hacerles una pequeña reseña de los cuentos que hasta ahora me han impactado por la forma en que se narran. la mayoría son anarquistas, historias que al leerlas queda la sensación de que esa pequeña historia nos pertenece a todos. es el caso de “luna roja” donde dos hermanas protagonistas, son usadas como instrumento de venta sexual, por ese macho que siente tener el poder sobre el cuerpo de sus hijas, sobre sus pensamientos e ideas, pero la lucha por ser libres, por vivir bajo sus propias reglas, lleva a cada hermana a decidirse por su propia libertad. Hay que entender que la libertad tiene distintas formas.

Juan Enésimo narra la historia de una hermosa princesa trans, que de manera jocosa y valiente le saca “los trapitos al sol”, como el nombre del cuento, a un niño de rico de la alta sociedad, esos mismos que ocultan su verdadero ser, para mantener un orden y una apariencia y ser un ejemplo a seguir, ¿para quién’. Aunque el cuento es bastante alegre al principio, realmente el destino fatal de nuestra protagonista trasn, termina siendo un tiro en el pecho, como un recordatorio a todos, que ser diferentes, sentirse distinta y hacerlo saber, solo termina con la segregación, el estigma y la lápida del rechazo en la frente

El desafío a la autoridad de los adultos es la base del cuento escrito en portugués “¿Por qué no puede?”. Donde los niños arriesgan la vida para poder obtener algún fruto delicioso de la frondosa huerta del Señor Divino, como llaman al dueño del lugar, quien los está esperando con perros agresivos y una escopeta atenta a cualquier movimiento sospechoso sobre su amado huerto paradisiaco.  dispuesto a defender su riqueza, su poder, y autonomía sobre los hambrientos niños de su alrededor.

Los cuentos antes nombrados son solo tres de varias narraciones muy interesantes y desde diversas perspectivas. Nos pondrán a pensar en torno a esas historias que son nuestras y de otros.  quizás más adelante alguien hable de la valentía de esta lucha por nuestros derechos en Colombia, de la comunidad indígena en minga reclamando su territorio. Los campesinos realizando mercados comunitarios en defensa de la agricultura. Jóvenes de la primera línea con sus rostros cubiertos, simbolizando igualdad que han llenado de orgullo a todo un país. La imagen hermosa de un chico con solo los ojos descubiertos leyendo, en medio de la lucha y la resistencia, nos llena de esperanza. Cada vez entendemos que leer es esencial para resistir y más importante aún, escribir para luchar contra los cánones impuestos de las reglas en el lenguaje clasico y elitista.

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