Editorial | Periodistas corruptos manipulan la oficina de prensa de Gorky Muñoz

manipuladoresEn tiempos de pandemia, la felonía de los podridos no tiene cuarentena. Es lo que ocurre en Neiva con personajes nefastos como los abominables William Gutiérrez y Faiver Aroca.

Editorial 180 Grados

En tiempos de pandemia, la felonía de los podridos no tiene cuarentena. Es lo que ocurre en Neiva con personajes nefastos como los abominables William Gutiérrez y Faiver Aroca. Pues tal parece que estos periodistas de pacotilla, que avergüenzan a quienes ejercen el oficio con dignidad, independencia y criterio, están engarzados en una disputa por el manejo de la oficina de prensa del alcalde Gorky Muñoz. Dos extorsionistas de la comunicación que han sacado sus trapitos al aire en ese espectáculo grotesco de la injuria y la desinformación autodenominado con cinismo radio comunitaria Alfa Estéreo, ya que de comunitaria solo tiene el apellido.

Y el breviario de este par de “científicos sociales” es extenso. El cuatrero Gutiérrez, quien es reconocido por sus continuos ultrajes mediáticos, donde su estilo encarnizado no cesa hasta caer en la persecución y el terrorismo psicológico, se ufana de digerir una emisora cristiana que niega hasta el cansancio, con sus acciones deshonestas, los principios que pregona. Un facineroso de los micrófonos que utiliza su espacio seudoperiodístico para suplir sus más mezquinos intereses. Y el pujante Aroca, un pérfido asesor de marketing criollo al peor estilo de J.J Rendón. Un personaje obscuro que ejerce en las sombras la jefatura de la Alcaldía de Neiva, como lo denunció en su momento el periodista Fabio Gutiérrez Losada en dos columnas pasadas.

La pelea por el dominio de la oficina de prensa de Gorky es la manzana de la discordia entre los dos ignominiosos culebreros. La arremetida de Gutiérrez contra su némesis Aroca a través de su tribuna venenosa en Alfa Estéreo deja notar claramente que el hercúleo asesor estratégico del alcalde Muñoz le está cerrando el paso a William y, por eso, aúlla en su programa denunciando las jugarretas viles de las que se ha servido el pesista para brincar de administración en administración con sus servicios infames de propaganda negra. Un espectáculo vergonzoso que pone en evidencia la crisis del periodismo en la Capital Bambuquera de Colombia y la ética de quienes nos gobiernan.

Que un levanta hierros sin ética, sin escrúpulos y sin preparación profesional maneje a su antojo una oficina de prensa que tiene trabajando en su nómina a más periodistas que la Revista Semana, es algo que debe sublevar a quienes ejercen de manera digna esta difícil profesión. Y aunque lo denuncie un desaguisado como Gutiérrez, a quien solo le importa abrirle paso a su apetito insaciable, es necesario que el gremio de los periodistas se pronuncie ante estos hechos vergonzosos que ocurren en esta actual administración, sin mencionar el monopolio de la familia Puentes en la artimaña en que se convirtió el Circulo de Periodistas del Huila, manejado al antojo por estos pandilleros.

Son varias las preguntas que deberíamos plantear: ¿Qué dice el alcalde Gorky sobre esta situación? ¿Cómo se legaliza el pago de estos asesores que trabajan en las sombras como el intrépido Aroca? ¿Cuándo los periodistas serán un gremio organizado y digno de respeto en el ejercicio de la profesión? ¿Hasta cuándo permitiremos que nos gobierne la mediocridad?

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