Opinión | Es evidente el miedo en Algeciras, ¿por qué?

libardo chilatra el evidente miedo en algecirasLa sesión que desarrolló la Comisión de Paz del Senado de la República este fin de semana en Algeciras (Huila) se desperdició. El alcalde hizo más el papel de pordiosero con mate en mano que mostrar preocupación o proponer soluciones a la crisis de Derechos Humanos que vive en el municipio.

Por Libardo Chilatra Velandia

Defensor de Derechos Humanos

Algeciras – Huila

En el martirizado y militarizado municipio de Algeciras “sesionó” hace unos días la Comisión de Paz del Senado de la República. Solo hicieron presencia tres senadores de los de los 32 congresistas que conforman dicha comisión; de entrada, hay que decir, que es notoria la NULA importancia que le dieron al esfuerzo de Mauricio Trujillo Mejía, presidente del Concejo Municipal, quien fue el que se hecho al hombro el evento.

Lamentable que seis de los congresistas que por el Huila tienen asiento en la Cámara de Representantes y el Senado no hayan sido capaces de enviar un saludo o una disculpa para justificar su no presencia en este importante acto, que buscaba ser un esfuerzo más en la búsqueda de la paz, pero principalmente en parar los homicidios selectivos y las masacres que sacuden desde enero de 2020 a los algecireños. Agradecemos a los senadores Griselda Lobo Silva, (Partido Comunes), Esperanza Andrade (Partido Conservador) y a Gustavo Bolívar (Coalición Decentes) su presencia y solidaridad con los algecireños.

El miedo vive entre los algecireños

De entrada, me atrevo a afirmar que el evento, la oportunidad y el espacio, se desperdició. El alcalde Libardo Pinto Lizcano hizo más el papel de pordiosero con mate en mano pidiendo limosnas, que mostrar preocupación, que buscar solidaridad desde el Congreso o proponer soluciones al desorden público que vive el municipio que desgobierna.

Pinto olvidó desde hace mucho su condición de víctima de los falsos positivos, jugando al más clásico y cínico uribismo, (partido político que lo llevó a la alcaldía), al desviar la atención hacia asuntos que no eran para los cuales se había convocado el evento. No expresó una sola palabra frente a los 28 asesinatos en lo corrido de su gobierno. No le dio importancia a sus ineficaces veinte consejos de seguridad y a la ineficacia de la fuerza pública y la Fiscalía en el esclarecimiento de los crímenes.

Lo propio hicieron los ciudadanos que, a nombre de sus comunidades, tomaron la palabra. Pidieron tumbar la Ley 160 de 1994, créditos, vías, placas-huellas y la declaratoria de Algeciras como víctima colectiva del conflicto. Presentaron proyectos de turismo, se ilusionaron con montar talleres de arte de la mano con Gustavo Bolívar, pero ninguno habló de las masacres, de los asesinatos y del miedo que los invade. Solo los excombatientes de FARC que, de manera aislada y lacónica, se refirieron a los homicidios de sus compañeros y familiares.

El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Huila hizo el ridículo, pues solo presentó a la audiencia otro “comunicado” de los ya acostumbrados. Esta organización en ultimas (si realmente existiera), debiera ser la llamada a hacer un diagnóstico concreto, cierto, claro y cuantitativo de la situación; que dejara plasmadas las circunstancias de tiempo, modus operandi y lugares en los que se han venido violando los Derechos Humanos de la población algecireña. ¡Solo se limitan a colgar sobre sus espaldas un chaleco!.

Un análisis en el que se le indicara a la Comisión de Paz del Senado el por qué Algeciras hoy impera la pena de muerte y el desplazamiento forzado, que hoy llega a más de 200 personas desde enero de 2020 a marzo de 2021. Los desplazados del post acuerdo ameritan la misma atención del Gobierno Nacional como la que le prestan a los migrantes venezolanos.

Las autoridades y sus discursos

La Defensoría del Pueblo, en cabeza de Constanza Arias, habló de las Alertas Tempranas que esa institución ha expedido frente a la situación de Derechos Humanos en la población algecireña, debido precisamente a las masacres y homicidios selectivos. Diego Tello, asesor de Paz del Huila, “se fue por las ramas”, obviando la temática central de la problemática para la cual había sido convocada la sesión.

Y el coronel Harold Mauricio Barrera, comandante de la Policía Huila, asistió al evento, sin que nadie lo increpara, le exigiera explicaciones o pusiera en duda su eficacia. Se lució mostrando los resultados: “Ya están esclarecidos 10 de los homicidios; quedan pendientes 18. Alias ‘Paciencia’ a quien estaban buscando las autoridades, debido a que tenía órdenes de captura en su contra, resultó muerto en circunstancias aún desconocidas para las autoridades.

Además, fue capturado recientemente en Villavicencio alias el Negro Valencia, integrante de la estructura criminal que lideraba alias ‘Paciencia’. Para cerrar su intervención nos indicó que ahora Algeciras cuenta con “los mejores policías de su institución” y que solo espera que la población les brinde la confianza necesaria para así, mancomunadamente, desarrollar más eficazmente su labor.

Conclusiones sin frutos

Con lo anterior, puedo afirmar que se fue en vano la sesión de la Comisión de Paz del Senado de la República, pues la sensación que se pudieron llevar es que a pesar de 28 homicidios en un poco más de un año, a los algecireños les preocupa más la poca inversión económica del Gobierno Nacional que la violación de Derechos Humanos. Y les interesa mayormente la plata, máxime si se tiene en cuenta que el Acuerdo de La Habana dejó a Algeciras en la “privilegiada” condición de municipio PDET, lo que significa que “los recursos llegarían por costalados”, lo que no ha ocurrido hasta la fecha.

Los congresistas pudieron haberse también llevado la sensación de que entre los algecireños impera el miedo. Prefirieron guardar silencio, en la esperanza de que las balas asesinas no los alcance a ellos. Antes de despedirse del auditorio, dejaron en claro que era muy poco lo que la Comisión de Paz podía hacer por las necesidades planteadas por los ciudadanos, ya que las mismas corresponden a la Comisión Tercera, que es la que define el presupuesto y financia la ejecución de obras.

Posdata

Muchas saludes envían los algecireños al senador y al representante a la cámara del Centro Democrático, Ernesto Macías y Álvaro Hernán Prada. Mandaron a decir que los esperan en el siguiente debate electoral para volverlos a elegir y para poner el siguiente candidato a la Alcaldía. El mismo saludo va para el senador Rodrigo Villalba y la representante a la Cámara Florita Perdomo, del Partido Liberal, para Julio Cesar Triana, de Cambio Radical y para el altanero y prepotente Jaime Felipe Lozada, del Partido Conservador.

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